Annecy

Festival del cine en Annecy

Foto de Takahata

Capítulo Cuatro:  El Festival

La escena, aunque graciosa, no dejaba de ser romántica. Algo ajeno en la vida de Abril. Su personalidad extrovertida, confundía a los hombres: los cohibía.  Era tan poco reservada,  que no daba para el piropo.  Sus conquistas hasta ese momento, habían sido numerosas pero sin importancia; se trataba de cumplir con el físico, nada más.

Pero este Romeo cuarentón, la había sacado de contexto. Sin duda, había llamado su atención.  Abril colgó la cámara,  de su cuello y se acercó, diciendo, con pésimo italiano:

-“Hola ! Soy Abril”-

Vittorio no dejaba de mirar su rostro perfecto, enmarcado por un pelo largo, enmarañado, que solo conseguía hacerla aún más bonita.

En vez de tenderle la mano, se la tomó, asiéndola hacia él. Abril, sorprendida, se dejó llevar.  ¿Qué diablos estaba sucediendo? Vittorio les preguntó dónde se hospedaban y las dos aportaron lo que podían hasta lograr armar una frase completa y coherente, en italiano.  Las besó a las dos y les dijo que las pasaría a buscar al atardecer para ir al festival.

Pero Dolores, vieja zorra, había visto los relámpagos, así que,  cuando vio que se despedían, lo invitó a pasear con ellas, y pasar el día. Vittorio aceptó enseguida.  Abril quedó en silencio; la asustaba su extraño y nuevo estado; se hacía la linda, con una actitud femenina de conquista que desconocía que tenía.  Su incomodidad no era para con Vittorio, sino para con ella misma. Estaba actuando de manera extraña.

Conversaban como podían, mientras recorrían la comuna; el día colaboraba con la alegría del grupo. El febo estaba refulgente, apacible,  inolvidable.

Vittorio ni se acordó de sus adicciones. Almorzaron al aire libre, en un restaurante a la vera del canal.  Aunque Dolores tenía mucho protagonismo, ellos caminaban muy juntos, como si se hubieran conocido desde siempre.

Llegó el atardecer y las calles de Annecy se llenaron de júbilo. Empezaba el festejo.

El Festival Internacional de Cine de Animación, (en francés Festival International du Film d’Animation d’Annecy, FIFA), creado en 1960, tenía lugar al principio de los meses de junio.

El festival era una competición entre películas de animación (de técnicas diversas: dibujos animados, Stop motion, etc.).

Durante toda la duración del festival, además de las películas participantes que se mostraban en distintos cines de la ciudad, tuvo lugar una proyección nocturna al aire libre sobre el Pâquier, en el centro de la ciudad, frente al lago y a las montañas.  Dolores convenientemente, decidió “estar cansada” y volverse a la posada.

Abril y Vittorio quedaron solos esa noche, por primera vez.  Al terminar el último film,  a medianoche, él la condujo hasta su hotel, donde los encontró el amanecer, aún despiertos.

Durmieron abrazados.  Hasta el mediodía.

Cuando Vittorio abrió sus ojos, descubrió por primera vez, dónde estaba y de quién era ese cuerpo perfecto,  desnudo,  que dormía a su lado.

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