Cada vez más ausentismo

Una de las preocupaciones más reiteradas de los empresarios, son las inasistencias reiteradas, que se agravan día a día, ya que van acompañadas de certificados médicos cada vez más fáciles de conseguir .

Sleepy and tired business woman on laptop, holding a coffee

 

El índice de faltas está triplicando el promedio histórico. Llega a ser del 20% en industrias y 15% en servicios.

La asistencia en tiempo y forma  (es decir, en los horarios pactados- ) es un requisito básico para el cumplimiento del contrato de trabajo, prevista en el llamado “deber de diligencia y colaboración”.

Las ausencias y llegadas tarde provocan diversos inconvenientes ya que impiden el normal cumplimiento de los programas de producción y ejecución de los trabajos, afectan a la calidad y elevan los costos de operación y los gastos generales.

 

Lo primero que debería hacer un empresario, involucrado con el management moderno, es descubrir cuál de las dos causas posibles, involucran a las reiteradas inasistencias de su empleado:

a) O estamos frente a un buen colaborador que está desmotivado

b) O estamos frente a un empleado desleal que compromete el clima laboral de la organización.

monkey business

 

Si estamos frente al primer caso, bien vale la pena “recuperar” a nuestro Colaborador que simplemente necesita de nuestra atención:  Descubrir qué razones hay en  su descontento por el trabajo, y su falta de motivación. Trabajar sobre ello. Hay muchísima bibliografía disponible, para ser un Couch Motivador.

Si estamos en el segundo caso,  el tema es igual de serio:  Un empleado que no está comprometido con la organización, no pertenece a ella.  Pedir certificados truchos?  Solo “certifican” una sola cosa: no podemos confiar en él.  Y éste último, señores, es el único motivo por el que lo contratamos . Por lo que será imprescindible prescindir de sus servicios.  Sin embargo, no debemos  alejarnos de los pasos a seguir. Siempre, lo correcto.

“Por estos motivos, resulta imprescindible ejercer un eficaz control de las faltas y del horario de ingreso, determinando en cada caso los motivos que han impedido o retrasado al empleado en el arribo a su puesto de trabajo.

Un gran error por parte de las empresas es que, cuando hay habitualidad en este tipo de infracciones, no los sancionan por lo que se entiende que -llegado el caso de que la controversia se termine resolviendo en los tribunales- varios jueces suelen considerar que las partes modificaron tácitamente el horario de trabajo. Asimismo, si no lo sanciona, la falta se considera justificada.

En ese sentido, por ejemplo, si el empleado carece de antecedentes, podría considerarse injustificada la desvinculación con justa causa.”

Ausentismo 2

 

Faltas sin justificar
“A los pocos meses de comenzar a trabajar, el empleado comenzó a faltar asiduamente y no justificaba sus ausencias. Al principio sólo le efectuaban advertencias verbales, pero continuó incumpliendo con su deber.

Después de un mes, los apercibimientos ya eran escritos. Aun así, el dependiente no modificó su conducta y se ausentó 5 días completos y 6 medios días sin presentar los certificados que avalaran su proceder.

Por ese motivo, la firma decidió desvincularlo con causa.

En el telegrama rescisorio se especificaba lo siguiente: “Atento los reiterados llamados de atención por las inasistencias injustificadas por su parte, las cuales causan a la empresa daños graves afectando la producción y la economía de la misma, hecho que causa una injuria que por su gravedad hace imposible”.

Además, detallaba cada una de las infracciones a la ley laboral que había cometido el dependiente.

El empleado se presentó en los tribunales para solicitar su indemnización, ya que entendía que la compañía lo había despedido por reclamar que regularicen su situación laboral.

Los jueces explicaron que el artículo 242 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) establece la facultad de denunciar el contrato por una de las partes, en caso de inobservancia de la otra “de las obligaciones resultantes del mismo que configuren injuria y que por su gravedad no consienta la prosecución de la relación”.

Por otro lado, los magistrados señalaron que la prueba consistente en documentos de apercibimientos y demás sanciones por las ausencias injustificadas no fueron cuestionadas por el dependiente, quien no pudo explicar por qué no concurría a brindar sus servicios.

De esta forma, el reclamante efectuó actos consistentes en falta a su deber de colocar la capacitad de trabajo a disposición del empleador, perjudicando al empleador.

“Dicha actitud es una inobservancia de los deberes de prestación y de conducta establecidos en la LCT”, agregaron los magistrados.

“El hecho en sí mismo significa la ruptura de uno de los deberes más importantes, que es el de colocar su capacidad de trabajo a disposición del empleador y, por tanto, produce la pérdida de confianza respecto del empleado”, enfatizaron los jueces.

Conforme lo establece el artículo 243 LCT deben cumplirse tres requisitos formales para la procedencia del despido por justa causa:
– Comunicación por escrito
– Expresión suficiente de la causa
– Invariabilidad en juicio de la causa expresada por escrito (mismos hechos)

En este caso, el despido fue comunicado por escrito, con expresión clara de la causa y la firma alegó exactamente los mismos hechos en la contestación de la demanda.”Dada las características de la injuria invocada y debidamente probada, parece evidente la razonabilidad de la medida rescisoria”, agregaron los camaristas.

Además, quienes remarcaron que existió proximidad en el tiempo entre la decisión de la firma ante el motivo desencadenante y el momento en que le dio aviso al empleado.

Editorial: Viviana Jolivet

 

Fuente: El caso planteado se ha extraído de Iprofesional.com

 

 

 

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