Cartas a Ana

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Carta 1:  La Llegada

Querida Ana:

                       Después de todo, hice bien en aceptar el trabajo. El Burj Al Arab, es el hotel más lindo en el que he estado, desde que trabajo en la Compañía. Está situado en el mar, sobre una isla artificial,  localizada a 270 metros de la playa en el Golfo Pérsico, conectada a tierra firme mediante una calle. Tiene una altura de 321 metros; es el cuarto hotel más alto de todo el mundo.

                   Es el  único de siete estrellas. Si no me recupero en un lugar como éste, no lo haré en ningún lado. La habitación es hermosa. Se ve todo Dubai desde la ventana.  Me han dejado dos bombones en la mesita de luz y un ramo de rosas sobre la cama, con una tarjeta de Oliver, dándome la bienvenida. Mañana empezaremos con un desayuno de trabajo, a las 9 am. Pasarán a buscarme por el hotel.

                    Sobre el escritorio, me dejaron un tríptico con todo lo que puedo encontrar sin salir del hotel: cuatro piscinas y nueve restaurantes, además del spa. Sí, ya sé, ya sé… Espero que alcance para sacarme esta tremenda tristeza que carcome mis entrañas.

                      Dedicaré todos mis pensamientos al trabajo. Verás que pronto me recuperaré y volveré a ser la amiga de siempre. Mmmm… estoy escuchando el jacuzzi llenarse. Qué cansancio! Un baño reparador me dejará como nueva.  Dame una hora y sigo escribiéndote. Esperame.

                         Acá estoy, de nuevo. Envuelta en una robe de chambre, de toalla blanca, con las iniciales del hotel, bordadas en dorado.  Al salir del baño, encontré una tarjeta  en el piso alfombrado, debajo de la puerta.  Es de un tal “Alí”, que me ofrece compañía para esta noche. ¿Lo llamo?  Un poco de atención al físico no me vendría nada mal.  Ordeno la ropa de mi valija primero. Luego decido qué tengo ganas de hacer.

                     El cambio horario me tiene desorientada.  No tengo nada de sueño. Lo que tengo es hambre!  ¿Me visto y voy sola al restaurante?   ¿O llamo a “Alí” ?

                        Me puse el vestido azul. Producida y con perfume. Estoy esperándolo. Tocan la puerta. Te dejo, te dejo. Debe ser Alí. Mañana te cuento.

                              Un beso, amiga.

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