El difícil arte de delegar. Parte II : Empresa Familiar

Este tipo de empresas son el modelo de organización económica más viejo y común. La mayoría de las empresas alrededor del mundo son consideradas empresas familiares.

Portrait of three generations of a family (8-12)
Portrait of three generations of a family (8-12)

Comencemos por definirla:

“En algunos países, muchas de las mayores empresas que cotizan en bolsa son de propiedad familiar.
Algunas de las empresas familiares más grandes a nivel mundial son Walmart (Estados Unidos), Samsung Group (Corea), Grupo Tata (India) and Foxconn (Taiwán).

Las empresas familiares representan más de un 30% de las empresas con ventas de más de $1000 millones.”

Hasta acá, he hablado de las grandes empresas familiares.  El objetivo fue mostrarte el protagonismo tremendo que tienen en el mundo.

Pero no es el tema en cuestión.  Hoy hablaremos de tu Empresa, probablemente Unipersonal, pyme , con algunos empleados, y tus hijos trabajando con vos.

Si ,  (como hemos visto en la entrega anterior) es difícil delegar, mucho más lo es, a tus hijos.

La frontera es tan delgada, y se corre permanentemente:  si estás indicándole una tarea, cuándo lo estás haciendo como padre y cuándo como jefe.

Ufff.

Delegar responsabilidades a nuestros hijos, los que trabajan en nuestra empresa, es una tarea gigantescamente complicada.

Empresa familiar 3

Caso  1:    El hijo obtuvo excelentes resultados: Perder el control

Mucha gente teme delegar parte de su trabajo a su/s hijo/s  porque siente que pierde parte del control sobre el mismo. Delegar no implica perder el control sobre las tareas que encarga a otros. Por el contrario, al tener más tiempo, se podrá hacer una mejor idea de conjunto. Podrá ver nuevas oportunidades, detectar posibles peligros a tiempo y desarrollar nuevos conceptos que puedan aumentar .

Caso   2:  El hijo no obtuvo resultados satisfactorios: Perder el control

Vos hiciste tu empresa desde el principio, creciendo con grandes esfuerzos, trabajando mil horas porque además comenzó a agrandarse la familia… Valorás lo que has logrado.  A tu hijo le cuesta esta parte. O por lo menos, vos creés que le cuesta.  ” Seba tuvo todo de arriba”, decís.     Delegaste finalmente en él, una tarea específica, y te ha fallado.  Su error te ha costado un cliente. Estás fuera de control.  Los retos, la subestimación, los gritos, las peleas……  delante del resto del Equipo.    Esa es la descripción de un buen asesinato: nunca más será respetado por el resto de tus empleados.

Solo tenías que llamarlo en privado. Y hablar, razonar y darle otra oportunidad. Después de todo, es tu hijo.

Recordemos cómo delegar a nuestro hijo:

Así pues, deberás proporcionarle lo siguiente:

-Un objetivo

-Un plazo de entrega

-Unos parámetros de calidad

-Un presupuesto

-Determinar hasta dónde llega su autoridad

-Información sobre los recursos disponibles

Mientras estás en la fábrica, no seas padre. Sé su Couch.

Managers 157732434
Managers 157732434

Caso  3:   “-Determinar hasta dónde llega su autoridad”.  Perder el control

“Y Matías se recibió.  Tardó como diez años, pero bueno, ya está. Ahora es licenciado, y volvió. !!   Inmediatamente , lo puse a trabajar a mi lado, enseñándole todo. Le delegué una tarea: organizar la nueva cuenta,  nuevo cliente, que viene con muchas exigencias. “

Pero el muchachito se la creyó. Viene con toda la teoría bajo el brazo, aunque aún le falta un montón para saber más que Antonio (tu empleado desde hace 28 años, y que te puso el hombro cuando recién empezabas).

A este caso yo lo llamo “el síndrome del Gerente General”.  Es el hijo sabiondo que se las sabe todas.

Aquí te va a costar un montón “encontrar el control”.  Tendrás que aterrizarlo de un hondazo. Para ser respetado primero hay que respetar.

Suerte. Es el peor de los casos.

Caso 4:  Todo está saliendo bien. No largás el control

Hasta ahora hemos hablado de lo difícil que es trabajar con los hijos, y delegar.

No olvidemos ni por un minuto, lo tremendamente terrible que es para un hijo trabajar con su padre.

Lo que no debes hacer nunca nunca jamás es explicarle cómo ha de realizar el trabajo. Limítate  a facilitarle todo lo necesario para obtener el resultado deseado (lo especificamos arriba, ya lo hablamos).  Pero nuestro hijo ha de ser libre de elegir cómo llegar a ese resultado.  Si prevés un problema que él   no parece ver, hacéselo saber y dejá que sea él quien lo resuelva.

Dejalo en paz. Déjalo crecer. Dejalo ser. Dejalo mostrarte que podés confiar en él. Simplemente dejalo.

Caso  5:  El alumno supera al maestro.  Hora de dejar el control

Es el dilema del fundador de la empresa familiar.

“Al momento de comenzar decide tres cosas: las reglas del juego, lo que te juegas y el momento de abandonar. Son las decisiones que, según este viejo proverbio chino, debería tener claras cualquier persona que inicia una nueva aventura como lo es la del retiro …” (Mario Rizo)

Epílogo:  No delegues lo urgente. Solo lo importante.

VJ

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