Hablemos de Valores: Parte I – El Respeto

Ayer iba manejando, pleno centro, y el sindudahermoso auto de alta gama que iba delante mío, convirtió mi momento, en una situación desagradable:  El niñito que jugaba, suelto en el asiento de atrás, tiró por la ventanilla un paquete vacío de papas fritas….  Reacciono de inmediato, tocándole bocina al conductor, con la estúpida intención de avisarle a un padre lo que acababa de suceder.

fuck ou

Al instante me observó por el espejo retrovisor, y, sabiéndome mujer, bajó la ventanilla para vociferar a viva voz, una cantidad de improperios, imposibles de reproducir.

Como si no fuera suficiente, dio por terminada su plática, sacando el brazo con el dedo del medio bien parado.

Uauuuuuuu. Quedé atónita. Sin reacción . (Nada fácil para aquel que me conoce bien).  Pero lo que motiva este escrito, que comparto, no es contar que me sentí ofendida, insultada, desprotegida, sola, injuriada, … (podría seguir hasta Navidad)

La verdad es que nada de eso me importó (aunque debería). Sucede que soy muy malhablada. Aun que jamás insultaría directamente, es cierto que, mientras hablo, utilizo el vocabulario completo….

Lo que me afectó, realmente, fue pensar en la enseñanza que estaba recibiendo en ese momento, un niño pequeño. Pequeño hoy. Futuro argentino, defensor de nuestra cultura, votante algún día….

Qué mensaje recibió?

  • Que se podía ser sucio sin importar el respeto a los demás
  • Que el Estado es alguien más
  • Que el respeto por el prójimo no existe
  • Que el respeto por una  dama no existe
  • Que ser un hombre es lo que fue su papá
  • Que la violencia sirve para controlar al educado  (me vio que yo no contesté ni una palabra. Yo continué aferrada al volante, sin poder salir de mi sorpresa)
  • Si el padre es así con las personas ajenas, cómo será en su casa…
  • O quieren hacerme creer que este señor, en su casa, es  un perfecto hombre de familia, que trata con amor a su esposa, a sus hijos, que los mima, que les enseña valores, convivencia, …..

 

Sip. Realmente, la simpleza de tirar un papel en la vía pública, me produjo todo eso….

Es que no se trata del papelito….

Se trata de todo lo demás…..

Cuando, como en mi caso, me molesta tanto la discriminación de “tercer mundo”, calificación dada por los de “primer”, debo aterrizar con el mentón, y aguantarme el raspón.

Cuando estuve en Europa, no paré de razonar con alegría, que nuestro país, tenía ciudades ultra modernas como Londres ( Buenos Aires); mares hermosos como la Costa Azul (nuestras playas de la Costa Atlántica); Los Alpes Suizos (como nuestro Bariloche, o San Martin de los Andes); los Glaciares Pto. Moreno (Europa no tiene nada igual);  etc etc.   Viajar muy lejos para descubrir que nuestro país es tan bello, es gratificante….

El problema fue otro:

cuando no encontré papelitos en Londres

cuando en Escocia el semáforo estaba en rojo, yo esperaba en la vereda y los autos se detienen para dejarte pasar, sin que tengas que apretar ningún botón de stop… etc etc.

Si buscás bibliografía en términos de Economía Política, descubrirás que ser de Primer o Tercer Mundo, depende de la productividad de cada individuo.

Yo prefiero hoy, abordar el tandesagradableprimermundo, como un tema cultural, basado en valores éticos básicos, como el respeto. Recalcar que, para superarnos, debemos mejorar , no la productividad por individuo, sino el respeto .

En casa.

En la escuela.

En el trabajo.

En la vía pública.

Respetar es respetarse.

Si respeto, seré respetado.

Simple.

 

Viviana Jolivet.

Respetante

 

 

 

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