Hablemos de religión: Ley de Atracción

 

religionDefinamos:

Conjunto de creencias religiosas, de normas de comportamiento y de ceremonias de oración o sacrificio que son propias de un determinado grupo humano y con las que el hombre reconoce una relación con la divinidad (un dios o varios dioses).” – Wikipedia

Reflexionemos: 

Podés encontrar  dos tipos de seres humanos:  los escépticos como yo, (Aristóteles) quienes necesitamos una prueba científica de los acontecimientos, y los idealistas  (Platón) que defienden la idea sin necesitar su prueba.

La religión formó las 3/4 partes de mi vida, como mi único costado platónico.  Como mi profesión de vida lo indica, he existido numéricamente.  Bautizada, comulgada y educada en la escuela primaria en el María Auxiliadora,  bajo la religión de mi padre ( católica, apostólica, romana), he existido profesando la fé.  Muy a pesar de las creencias de mi madre, agnóstica, ella cree en Dios, pero no en la Iglesia.  (No solo no cree… Dios nos libre de sacar ese tema de conversación: la Iglesia. )

Pero yo, sumida en la más profunda de las admiraciones hacia mi padre, preferí seguir su trayecto.

Siempre fue una contradicción en mí.  He sido muy católica toda mi vida (nunca fanática, ya saben lo que pienso sobre el fanatismo). Aún hoy.  Tener fé, no solo ha hecho mi vida más fácil, sino que me completó.  Hoy, la vida me pone a prueba: yo, más religiosa que nunca.

Ahí va el cuentito:

                                         Había una vez, Julia, colega. A propósito de nuestro trabajo en común en Zurich International, comenzó lentamente a tener un protagonismo en mi vida. Empezó la amistad.

Un día, no solo compartimos el curso de finanzas que nos daba la Compañía en Buenos Aires, sino que compartimos la habitación.  Zurich nunca anda con vueltas: room en el NH.  Reinas totales, cursábamos de día, y de noche… a salir.  Por esos tiempos, yo transitaba el ocaso de mi segundo matrimonio. Triste por el desenlace inminente. Triste por un nuevo fracaso, en donde yo había puesto mis mejores fichas, la verdad es que no estaba en mi mejor momento.

                                                      Pero estaba Julia.

Muchas veces, en mis actuales  cincuenta y ocho felices y bien vividos años, he recibido  (fuera de mi padre, claro), importantes consejos de personas extrañas.

Julia no era exactamente una extraña, pero…

Mendocina ella, no era una extraña, pero tampoco era alguien constante en mi vida: era y es, una colega de grandes valores éticos, a quien respeto, pero veo esporádicamente.

Ella fue quien me habló de “El Secreto”.  Por supuesto, y, fiel a esta Comunidad, no voy a contarles en qué consiste.

Solo voy a contarles la parte que me toca:  Me cambió la vida.  Fue la forma científica de explicar mi fé. A esa altura de mi vida, por fin junté a Platón con Aristóteles.  Después de tanta dualidad, la física cuántica explicaba la fé.

Me aferré más que nunca.  La Ley de Atracción, se convirtió a partir de ahí, en mi forma de vida. Nada me detiene ahora.  Ni siquiera la enfermedad de mi hijo, que hoy afloja mis fuerzas a diario, me impide dormir y me deja en ese debut de vulnerabilidad atroz.

Atrás quedó la Wonder Women.  Hoy solo soy una mujer, simple, vulnerable a morir, débil, pero con una inquebrantable fé que solo se ocupa de todo lo que hará a partir de enero, donde todo lo malo será solo pasado, y todo lo bueno estará por venir.

Espero ser para ustedes, Julia.

VJ.

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2 opiniones en “Hablemos de religión: Ley de Atracción”

  1. Genial!!! Rubia hermosa… Siempre te admiré, y fuiste un gran pilar para en nuestra época de secundaria… Yo no tengo ninguna duda de la existencia divina y trato de llevar una vida de oración asi que incluiré a tu hijo en ella Te quiero Vivi!!!! Genia total!

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