Sobreviviendo

 

 

 

 

 

 

 

Capítulo Nueve

 

“El amor es el olvido del yo”
Henri Frédéric Amiel  (1821-1881) Escritor suizo

 

 

Atrás quedó mi vida de adrenalina y riesgos. Aquella parte que tomaba con liviandad, se ha tornado hoy mi todo.  Las ramblas instaladas en los desniveles de mi tienda de deportes, me permiten trasladarme de un lugar a otro, atendiendo a los clientes eficientemente.  La evolución económica es manifiesta.  Compré toda la parte de atrás, del edificio,  a un precio razonable.  Mi empresa evoluciona día a día.  El personal me dispensa  cierto cariño, invaluable en estos tiempos… La dedicación al trabajo ocupa todo mi día.  Es el único motivo para levantarme, al despertar.

No olvido ese día macabro cuando,  después de semanas tratando de convencerme, entendiste que no quería volver a tu lado.  La más pura y genuina forma de amarte.  No te condenaría a vivir este futuro.

Pude adivinar tus pensamientos,  sentada en la montaña más alta, para llorar sin ser vista.

Vendrán otros amores, pero ninguno como el nuestro.

13 opiniones en “Sobreviviendo”

Deja un comentario